CRITERIOS ACERCA DE LA ACTIVIDAD HIDROCARBURIFERA EN TARIQUÍA

 CONSIDERACIONES GENERALES:

 

  • La nueva Constitución Política del Estado reconoce a las áreas protegidas en su artículo 385, estableciendo, entre otros aspectos, que las áreas protegidas constituyen un bien común y forman parte del patrimonio natural y cultural del país; cumplen funciones ambientales, culturales, sociales y económicas para el desarrollo sustentable.

 

  • La Ley Marco de la madre Tierra y desarrollo integral para vivir bien cuando regula las bases y orientaciones del Vivir bien respecto a  la conservación de la diversidad biológica y cultural, incluye a las áreas protegidas,  y dispone, entre otros, en su artículo 23 que dichas bases y orientaciones son el fortalecimiento  y promoción del sistema de áreas protegidas nacionales definido por la Constitución como uno de los principales instrumentos de defensa de la madre tierra.

 

  • La Ley del Medio Ambiente y el Reglamento General de Áreas Protegidas, no obstante ser instrumentos legales anteriores a la Constitución Política del Estado Plurinacional continúan siendo las normas específicas vigentes que regulan las áreas protegidas nacionales, la gestión de las mismas, el Sistema Nacional de Áreas Protegidas y el  Servicio Nacional de Áreas Protegidas.

 

  • Las áreas protegidas de interés nacional están declaradas bajo la protección del estado con el propósito de proteger y conservar la flora y fauna silvestre, recursos genéticos, ecosistemas naturales, cuencas hidrográficas y valores de interés científico, estético e histórico, económico y social, conservando así el patrimonio cultural y natural del país (Art. 60 Ley 1333) y por constituirse de interés púbico y social (Art. 61 Ley 1333) se encuentran bajo un régimen especial de administración.

 

  • Las áreas protegidas constituyen herramientas adecuadas para la conservación y uso sostenible de la biodiversidad. El objetivo principal es el mantener las muestras representativas de provincias biogeográficas; en el caso de la Reserva de Tariquía, esta conserva una muestra representativa del Bosque Tucumano-boliviano y también importantes ecotonos con las ecorregiones colindantes.

 

  • La Reserva de Flora y Fauna Tariquía fue creada mediante el Decreto Supremo N° 22277del 2 de agosto de 1989. Dicho Decreto posteriormente fue elevado al rango de Ley mediante la Ley N° 1328 de fecha 23 de abril de 1992.  Las partes más relevantes del Decreto, regulan la declaración del sitio como Reserva de Flora y Fauna en una extensión aproximada de 246.870 has.

Sus artículos 2 y 3 regulan, entre otros aspectos, que las poblaciones que vivan en su interior, serán mantenidas con la condición de respetar los ecosistemas y disposiciones agrarias, forestales y de vida silvestre. Por otro lado, también regula que las concesiones no explotadas serán revertidas al dominio del Estado.

 

  • La Reserva de Tariquía constituye un área protegida de importancia nacional que junto a otras 22 áreas protegidas constituyen el SNAP (sistema nacional de áreas protegidas).

 

  • La importancia de la Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía, está dada por: a) La conservación de procesos ecológicos, como el mantenimiento de procesos hidrológicos locales y regionales, su importancia en la regulación atmosférica y climáticas a nivel global, b) la conservación de hábitats y ecorregiones, dada por su variabilidad topográfica y climática c) importancia para la conservación de especies de flora y fauna, dada por la presencia de especies endémicas, especies amenazadas,  flora y fauna diversa que incluye especies altoandinas, de yungas y chaco, como fuente de germoplasma, etc.

 

  • Las áreas protegidas pueden ser o no compatibles con el aprovechamiento de sus recursos, dependiendo de la categoría de manejo, en ellas pueden desarrollarse actividades de uso de sus recursos  siempre y cuando estas se realicen de manera sostenible bajo ciertas regulaciones normativas y técnicas, respetando la zonificación del área protegida.

 

Consideraciones específicas:

 

  • Si bien la actividad hidrocarburífera constituye una acción relevante y prioritaria tanto a nivel nacional como para el departamento de Tarija, esta actividad se debería evitar en áreas protegidas ya que como principio básico la constitución política establece con relación a la conservación de la biodiversidad (Art. 380, parágrafo II) que para garantizar el equilibrio ecológico, los suelos deberían utilizarse conforme a su capacidad de uso mayor. En el caso de áreas protegidas su uso mayor estaría dado por la conservación de la biodiversidad en ella existente.

 

  • La exploración y explotación de hidrocarburos no es nueva en áreas protegidas, la Reserva de Tariquía tuvo actividades de exploración en distintas épocas; así también, al interior de la reserva existen al menos 4 pozos petroleros perforados en distintas épocas. En el cuadro adjunto enlistamos aquellas actividades de las cuales tenemos conocimiento y que ocurrieron a fines los 90 y comienzos de la década del 2000.

 

Proyecto Empresa Ubicación
 “Proyecto Sísmica 2D Cambari” Empresa Petrolera Andina. Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía.
“Proyecto Sísmica 2D Bloque Churumas”. Empresa Petrolera Chaco S.A. Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía.
“Proyecto Sísmica  2D Bloque San Alberto” Empresa Petrolera Total Exploratión Bolivia. Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía.
“Proyecto Sísmica Complementaria  2D Bloque Cambari” Empresa Petrolera Andina S.A. Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía.

 

 

  • Si bien como principio básico consideramos que la actividad petrolera o cualquier otra actividad (apertura de caminos, presas, etc.) que altere el ambiente natural en un área protegida debería evitarse, también tenemos como desafío el lograr desarrollar modelos productivos con altos estándares de monitoreo y práctica ambiental, que permitan incorporar beneficios directos en las economías locales.

 

  • Cualquier actividad desarrollada en un área protegida que altere el hábitat natural y por consiguiente los bienes y servicios que el área provee, debería contar con un seguimiento y monitoreo ambiental estricto.

 

  • En caso que se llegue a realizar actividades al interior de APs y específicamente en Tariquia, debería promoverse de manera previa, además de la prospección sísmica, una prospección social y cultural para evitar los impactos sociales que ya se han observado en otras zonas de nuestro departamento.

 

  • Es fundamental apoyar al fortalecimiento de las autoridades ambientales como Guardaparques, Directores de Área, Director del Sernap; para lograr un  monitoreo, seguimiento y control adecuado de las actividades que se realicen al interior de las áreas protegidas.

 

  • Analizar, como forma de compensación, la pertinencia de ampliación del límite de la Reserva en el sector Este y Oeste, dada la existencia de bosques y habitats en buen estado de conservación y que actualmente se encuentran sin ninguna forma de protección legal.

 

  • Es fundamental destinar recursos a la promoción de actividades amigables con el medio ambiente, como apicultura, ecoturismo, agricultura orgánica, artesanías, etc, como una efectiva forma de mostrar que este sitio natural tiene también un gran potencial para desarrollar negocios sustentables, solidarios e inclusivos.

 

  • Se recomienda organizar una comisión de especialistas y representantes de la sociedad civil para visitar el área protegida, lo que permitirá interiorizarse sobre la realidad y problemática integral de la reserva, de manera que este conflicto generados sirva para que de una vez por todas los tarijeños desarrollemos acciones efectivas en favor de la conservación de nuestros recursos naturales y en apoyo de las comunidades locales.

 

Actualmente existe muy poca información disponible sobre el trabajo de exploración que se pretende realizar en el área; tipo, método y magnitud de la intervención, esta información es indispensable para emitir un criterio técnico sustentado sobre la intervención que se pretende realizar.